Ante las situaciones de conflictividad social que vienen produciéndose en estos barrios, las declaraciones al respecto por parte del Ayuntamiento de Bilbao y de diferentes agentes sociales y políticos, las actuaciones policiales que se están desarrollando y el tratamiento mediático de todos estos hechos, la Coordinadora de Grupos de Bilbao la Vieja, San Francisco y Zabala hace pública su propia reflexión.

Gure auzoetan gertatzen ari diren gatazka sozialen aurrean, Bilboko Udalak eta hainbat eragile sozial eta politikok horren inguruan egindako adierazpenek, garatzen ari diren polizia- jarduerak eta gertakari horien guztien tratamendu mediatikoak direla eta Bilbo Zaharra, San Frantzisko eta Zabalako Taldeen Koordinakundeak, bere gogoeta propioa plazaratzen du.

 

Ante las situaciones de conflictividad social que vienen produciéndose en estos barrios, las declaraciones al respecto por parte del Ayuntamiento de Bilbao y de diferentes agentes sociales y políticos, las actuaciones policiales que se están desarrollando y el tratamiento mediático de todos estos hechos, la Coordinadora de Grupos de Bilbao la Vieja, San Francisco y Zabala hace pública su propia reflexión.

Sobre la situación actual de los barrios de Bilbao la Vieja, San Francisco y Zabala Ante las situaciones de conflictividad social que vienen produciéndose en estos barrios, las declaraciones al respecto por parte del Ayuntamiento de Bilbao y de diferentes agentes sociales y políticos, las actuaciones policiales que se están desarrollando y el tratamiento mediático de todos estos hechos, la Coordinadora de Grupos de Bilbao la Vieja, San Francisco y Zabala hace pública su propia reflexión.


1. Bilbao la Vieja, San Francisco y Zabala, han sido históricamente barrios populares con una gran ebullición social y cultural. Hoy representan el Bilbao más mestizo, donde conviven vecinos y vecinas con diferentes culturas, modos de ver y construir comunidad, y donde las redes de apoyo mutuo demuestran la solidaridad entre las personas. La pluralidad de lenguas, actividades, fiestas, estilos de vida, ambientes,
espacios sociales y culturales, organizaciones y comercios..., demuestran la riqueza de unos barrios dinámicos y de un vecindario abierto a todas las personas y a los nuevos tiempos.


2. Sin embargo, en la información sobre estos barrios, no es esa la imagen que se resalta en los medios de comunicación. Son barrios que se identifican habitualmente como focos de conflictividad y de desarrollo de actos delictivos. De esta manera, se construye un imaginario colectivo que los relaciona con una imagen negativa y de degradación social.


3. Pero ese tipo de imágenes asociadas a la conflictividad social, tampoco reflejan los verdaderos problemas existentes. Estos barrios soportan altos niveles de pobreza, exclusión y desestructuración social. Lo vienen sufriendo a lo largo de toda su historia y en la actualidad, a pesar de determinados cambios poblacionales y sociales, mantienen índices que así lo corroboran: desempleo, desprotección social, fracaso escolar, desigualdad de rentas y de salud frente al resto de la ciudad, concentración habitacional, sinhogarismo, etc. Destacan, así mismo, numerosas situaciones invisibilizadas de desprotección de muchas mujeres, especialmente de edad avanzada. Resaltamos, igualmente, la situación de una parte importante de nuestros vecinos y vecinas que son inmigrantes y viven en la precariedad y el miedo por las actuales regulaciones en materia de extranjería y por el impulso de actitudes xenófobas, así como, particularmente en esta población, la situación de desatención de muchos menores no acompañados que habitualmente vemos en nuestras calles.


4. Esta realidad se ve agravada por una situación de abandono institucional o, en todo caso, por una intervención pública insuficiente que se ha traducido en diferentes intervenciones que no han modificado en lo sustancial la situación de los barrios y las condiciones de vida de su población. Especialmente, cabe destacar el deficiente cuidado de los sistemas públicos de bienestar (educación, empleo, salud, servicios sociales, garantía de ingresos e inclusión social, vivienda, etc.), así como la falta de equipamientos y recursos públicos y comunitarios necesarios para la mejora de la calidad de vida de las personas.


5. Es en ese marco de pobreza y abandono institucional donde surgen, como consecuencia, situaciones de conflictividad social y comportamientos delictivos que generan sentimientos y situaciones de inseguridad en el propio vecindario o en las personas que transitan por nuestros barrios. Cabe destacar, especialmente, los comportamientos violentos y de acoso que de modo especial sufren en este contexto las mujeres. En todo caso hay que señalar que, aun reconociendo estas realidades, es mayoritaria la población que convive positivamente, así como que es en determinadas coyunturas, no en todo momento, cuando se producen situaciones de aumento de estas actividades delictivas.


6. Es una evidencia que, en los últimos meses, asistimos a una de esas coyunturas en las que se han incrementado los actos delictivos relacionados con pequeños hurtos y robos, en muchos casos con violencia, así como con el menudeo y consumo de determinadas drogas. Situaciones que han generado en nuestros barrios un sentimiento de vulnerabilidad para muchas personas y que, por otro lado, se producen también en otros lugares, por lo que se convierte en una realidad que requiere de un abordaje de ciudad y no desde la estigmatización de estos barrios.


7. Ante esta realidad, una vez más, hemos de reclamar medidas y actuaciones que acaben con las situaciones de pobreza y exclusión social, así como que dignifiquen y mejoren las condiciones de vida de quienes habitan estos barrios. Iniciativas que pasan por el reforzamiento de todos los dispositivos públicos relacionados con la protección social, la garantía de derechos y la inclusión de todas las personas. Una intervención de carácter integral, interinstitucional y que asegure la participación del vecindario y organizaciones sociales. Reducir la pobreza y aumentar el bienestar es la mejor medida para paliar las consecuencias de la exclusión social, entre ellas, las relacionadas con posibles comportamientos conflictivos o delictivos.


8. Sin renunciar a la estratégica reivindicación anterior, consideramos que hay que abordar las situaciones actuales de incremento de la delincuencia, la violencia y la inseguridad. Es potestad de las instituciones públicas preservar la seguridad de todas las personas, impulsando, en primer lugar, medidas sociales, educativas y preventivas que reconduzcan esta realidad. En ese sentido, nos parece oportuno analizar las
situaciones concretas que se están produciendo, qué problemáticas están detrás de dichos hechos, qué abordajes son posibles y necesarios impulsar y desde qué instancias hacerlo. Hay que señalar, al respecto, que se relacionan con esta situación problemáticas que puedan requerir la intervención pública de diferentes instituciones: municipal, foral e incluso autonómica. Intervenciones necesarias, por lo tanto, que van
más allá de los recursos y posibilidades de nuestros barrios.


9. No vamos a negar, en el abordaje de la seguridad, el papel que pueden jugar otras medidas como las policiales. Pero hemos de señalar que la experiencia histórica demuestra que la exclusividad de las actuaciones punitivas, de excepcionalidad o de videovigilancia nunca han conseguido acabar con las situaciones de conflictividad social y que, además, no abordan sus orígenes. No negamos la actuación policial en el marco de un nuevo modelo de intervención basado en la prevención y en la cercanía. Y, en todo caso, consideramos que estas actuaciones deben desarrollarse desde criterios de proporcionalidad, garantía de los derechos de todas las personas, no señalamiento de colectivos concretos ni actuaciones de discriminación por perfil racial. Recientemente hemos asistido a intervenciones policiales que, por el contrario,
provocan un aumento de la excepcionalidad y el miedo, alimentando la alarma social que se reproduce y aumenta a nivel mediático.


10. La emergencia de estas situaciones puede generar, como ya ha ocurrido en otros tiempos, actuaciones sociales que ahonden en la división vecinal o aumenten los conflictos ya existentes. Queremos destacar que estos procesos, de repetirse, son de mucha gravedad y en nada contribuyen a crear climas de confianza, convivencia y cohesión comunitaria. Consideramos que el papel de determinados medios de comunicación y, sobre todo, los mensajes o la inacción que transmite el Ayuntamiento de Bilbao pueden contribuir a acelerar dichos procesos. Apelamos, por tanto, a su responsabilidad.


11. En los últimos tiempos, hemos asistido también, al aumento de algunas actuaciones que han contribuido al deterioro de la convivencia social, tanto en comunidades vecinales (en muchos casos en el parque de Viviendas Municipales), como en espacios comunitarios. Hemos de insistir en evitar mezclar estas situaciones con las referidas habitualmente como delictivas, ya que consideramos que su diagnóstico y su abordaje debe estar diferenciado. Sin embargo, asistimos en ocasiones, a una mezcla interesada de estas problemáticas que derivan en generalizaciones, señalamientos de sectores de la población o peticiones de intervenciones punitivas indiscriminadas. Por el contrario, y para este tipo de situaciones, reclamamos (como ya lo hemos hecho en numerosas ocasiones y a través de numerosas propuestas concretas) realizar un diagnóstico compartido que sirva para implementar las medidas educativas y sociales necesarias para el impulso de la convivencia y la promoción de relaciones comunitarias positivas.


12. Hacemos, finalmente, un llamamiento a todas las vecinas y vecinos, así como a las organizaciones sociales, de comerciantes y vecinales, para que contribuyan a la construcción de espacios de confianza, de convivencia y de mejora de la calidad vida de todas las personas. Convirtámonos en una red comunitaria que cuide y defienda nuestros barrios, a todos sus vecinas y vecinos y, especialmente, a aquellas y aquellos más vulnerables. Pongamos en valor y reforcemos la realidad más positiva y enriquecedora de estos barrios: su capacidad de convivir en la diversidad y el dinamismo social y cultural que históricamente y en la actualidad vienen demostrando.

Noviembre de 2018
Bilbo Zaharra, San Frantzisko eta Zabalako Taldeen Koordinakundea
Coordinadora de Grupos de Bilbao la Vieja, San Francisco y Zabala

 

 

Gure auzoetan gertatzen ari diren gatazka sozialen aurrean, Bilboko Udalak eta hainbat eragile sozial eta politikok horren inguruan egindako adierazpenek, garatzen ari diren polizia- jarduerak eta gertakari horien guztien tratamendu mediatikoak direla eta Bilbo Zaharra, San Frantzisko eta Zabalako Taldeen Koordinakundeak, bere gogoeta propioa plazaratzen du.


1. Bilbo Zaharra, San Frantzisko eta Zabala auzoak betidanik herri auzoak izan dira, Gizarte- eta kultura-arloko izaera handiaz betea. Gaur egun Bilbo mestizoenaren irudia da; bertan, kultura ezberdinak dituzten auzokideak bizi dira, komunitatea ikusteko eta eraikitzeko modu anitzak dituztenak, non elkarrekiko laguntza sareek pertsonen arteko elkartasuna erakusten duten. Hizkuntza, jarduera, festa, bizimodu, giro, gizarte eta kultur guneak, erakundeak eta enpresen aniztasunak auzo dinamiko batzuen aberastasuna erakusten du, baita pertsona guztientzako eta garai berrietara irekitako auzokideak ere.


2. Hala ere, auzo hauei buruzko informazioan, hau ez da hedabideetan nabarmentzen den irudia. Gehienetan, liskar-guneak eta delituzko ekintzekin identifikatzen diren auzoak dira. Horrela, irudi negatiboa eta gizarte-degradazioa lotzen dituen imaginario kolektiboa eraikitzen da.


3. Baina giza-gatazkeei loturiko irudi mota horiek ez dituzte benetako arazoak islatzen. Auzo hauek pobrezia, bazterketa eta desegituratze sozial handia jasaten dute. Historia osoan zehar eta gaur egun ere sufritzen ari dira arazok, nahiz eta biztanleriaren eta gizartearen aldaketa jakin batzuk izan, hori baieztatzen duten indizeak berretsi egiten dituzte: langabezia, babes sozialik eza, eskola-porrota, beste hirikideekiko osasun eta errenta ezberdintasuna, etxebizitza kontzentrazioa, etxegabeak, etab. Era berean nabaria da emakume askok, batez ere adin aurreratuenek, jasaten duten babesgabetasun egoera. Halaber azpimarratzekoa da gure auzokideen zati handi baten egoera, etorkinena hain zuzen ere, prekarietatean bizi direnak, eta atzerritartasunaren inguruko egungo araudien bai eta jarrera xenofoboen ere beldur direnak, bai eta, batez ere, biztanleria honetako, gure kaleetan maiz ikusten ditugun adingabeko askoren arreta eza egoera ere.


4. Errealitate hori larriagotu egiten da erakundeen abandonu-egoera baten ondorioz edo, nolanahi ere, esku-hartze publiko eskas baten ondorioz, auzoen egoera eta biztanleriaren bizi-baldintzak funtsean aldatu ez dituzten esku-hartze batzuetan. Bereziki, ongizate-sistema publikoen (hezkuntza, enplegua, osasuna, gizarte- zerbitzuak, diru-sarreren bermea eta gizarteratzea, etxebizitza, etab.) zaintza eza eta pertsonen bizi-kalitatea hobetzeko beharrezkoak diren ekipamendu eta baliabide publiko eta komunitarioen falta.


5. Pobreziaren eta bazterketa instituzionalaren testuinguru honen ondorioz, auzokideengan edota gure auzoetatik ibiltzen den jendearengan segurtasunik ezazko egoerak ala sentsazioak sortzen dituzten giza-liskar eta legez kanpoko jarrerak gertatzen dira. Bereziki, emakumeek testuinguru horretan jasaten dituzten indarkeriazko eta jazarpeneko portaerak nabarmendu behar dira. Nolanahi ere, esan behar da, errealitate horiek aitortuta ere, positiboki bizi den biztanleria gehiengoa dela, eta soilik egoera jakin batzuetan, ez une oro, delituzko jarduera horiek areagotzen direla.


6. Ezin da ukatu, azken hilabeteetan, ebasketa eta lapurretekin lotutako delitu-ekintzak areagotu egin direla, kasu askotan indarkeriaz, baita droga jakin batzuen merkatu txikia eta kontsumoa ere. Gure auzoetan pertsona askorentzat ahulezia-sentimendua sortu duten egoerak, eta, beste alde batetik, hiriko beste leku batzuetan ere gertatzen direnak, hiriaren ikuspegi oso bat behar da arazoari aurre egiteko ez auzo hauen
estigmatizaziotik.


7. Errealitate horren aurrean, berriro ere, pobrezia eta gizarte-bazterkeriako egoerekin amaitzeko neurriak eta ekintzak eskatu behar ditugu, bai eta auzo horietan bizi direnen bizi-baldintzak duindu eta hobetuko dituztenak ere. Tresna publiko guztiak indartuta, gizarte babesarekin, eskubideen bermearekin eta pertsona guztien inklusioarekin zerikusia duten ekimenak. Esku-hartze integrala, erakundeen artekoa eta auzotarren eta gizarte-erakundeen parte-hartzea bermatzen duena. Pobrezia murriztea eta ongizatea handitzea da gizarte-bazterketaren ondorioak arintzeko neurririk onena, besteak beste, jokabide gatazkatsuekin edo delituzkoekin zerikusia dutenak.


8. Aurreko errebindikazio estrategikoari uko egin gabe, delinkuentzia, indarkeria eta segurtasun eza egungo egoeren hazkuntzari heldu behar zaiela uste dugu. Pertsona guztien segurtasuna zaintzea erakunde publikoen ahalmena da, lehenik eta behin, errealitate hori bideratzeko, gizarte, hezkuntza eta prebentzio neurriak sustatuz. Zentzu horretan, egokia iruditzen zaigu gertatzen ari diren egoera zehatzak aztertzea,
gertaera horien atzean dauden arazoak, nola landu ahal diren eta zeintzu bultzatu beharrekoak, eta zein instantzietatik egin behar diren. Honi dagokionez, egoera honekin zerikusia duten hainbat erakunde publiko ezberdinen (udalak, foru aldundiak eta baita autonomikoak ere) interbentzioa eskatu ahal duten hainbat arazo egon daitekeela aipatu behar da. Beharrezko diren esku-hartzeak, beraz, gure auzoetako
baliabideetatik eta aukeretatik haratago doazenak.


9. Ez dugu uko egingo, segurtasuna abordatzean, poliziari dagozkion bezalako beste neurri batzuek izan dezaketen papera. Baina, urteetako esperientziak argi eta garbi erakusten du ekintza zigortzailek, albuespenezkoek edo bideozaintzakoek soilik, inoiz ez dutela lortu gatazka sozialeko egoerak desagerraraztea eta, gainera, ez diotela haien jatorriari heltzen. Poliziaren ekintza ez dugu ukatzen prebentzio eta
hurbiltasunean oinarritutako esku-hartze eredu berri baten esparruan. Eta, nolanahi ere, jarduera horiek proportzionaltasun-irizpideetatik, pertsona guztien eskubideen bermeaz garatu behar direla uste dugu, eta ez talde zehatzak nabarmendu edo arraza-profilen bidezko irizpideetan oinarritutako bereizkeria ekintzak. Aldiz, orain dela gutxi, poliziaren esku-hartzeak ikusi ditugu, salbuespen eta beldurra areagotu dutenak,
alarma soziala elikatzen, mediatikoki ugaltzen eta handitzen direnak.


10. Egoera horien sorrerak, beste garai batzuetan gertatu den bezala, auzo-banaketan sakontzen duten gizarte-jarduerak sor ditzake, edo lehendik dauden gatazkak areagotu. Azpimarratu nahi dugu prozesu horiek, berriro gertatuz gero, oso larriak direla, eta ezertan ez du laguntzen konfiantza, bizikidetza eta komunitate-kohesioa sortzen. Gure ustez, komunikabide jakin batzuen papera eta, batez ere, Bilboko Udalak
transmititzen dituen mezuek edo ekintzarik ezak prozesu horiek bizkortzen lagun dezakete. Beraz, bere erantzukizunari dei egiten diogu.


11. Azken aldian, gizarte-bizikidetzaren narriadurari lagundu dioten zenbait jarduera gehituz joan direla ikusi ahal izan dugu, bai auzokide komunitateetan (kasu askotan Udal Etxebizitzen parkean), bai komunitate-eremuetan. Behin eta berriz esan behar dugu horrelako egoerak delituzko gisakoekin ez nahastatzeko, haien diagnostikoa eta abordatzea bereizita egon behar direla uste baitugu. Hala eta guztiz ere, batzuetan, gai hauen nahasketa interesatua Ikusten ditugu generalizazioetan, biztanleriaren esparru zehatzen nabarmenduan edo diskriminaziorik gabeko esku-hartze zigortzaileak eskaeretan bukatzen direnak. Aitzitik, eta horrelako egoeretarako (askotan egin dugun moduan eta proposamen zehatz ugariren bidez) diagnostiko partekatua egitea erreklamatzen dugu, bizikidetza bultzatzeko eta komunitate-harreman positiboak
sustatzeko beharrezkoak diren hezkuntza eta gizarte arloko neurriak ezartzeko balio duena.


12. Azkenik, dei egiten diegu herritar guztiei, baita gizarte erakundeei, merkatariei eta bizilagunei ere, konfiantzazko, bizikidetzako eta pertsona guztien bizi-kalitatea hobetzeko guneak eraikitzen elkar laguntzeko. Gure auzoak, auzokide guztiak, ahulenak bereziki, zaindu eta defendatzen dituen sare komunitarioa bilaka gaitezen. Auzo hauen errealitate positibo eta aberasgarriena balioetsi eta indar dezagun: historikoki eta gaur egun erakutsitako aniztasun eta dinamismo sozial eta kulturalean bizitzeko gaitasuna.

2018ko azaroak
Bilbo Zaharra, San Frantzisko eta Zabalako Taldeen Koordinakundea
Coordinadora de Grupos de Bilbao la Vieja, San Francisco y Zabala